(Basadas en el libro Roguemos al Señor de Farnés)
Fieles al mandato del Señor, pidamos al Dueño de la mies que escuche nuestras oraciones por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa en la Iglesia.
· Para que Cristo, que reunió a sus discípulos a su alrededor con el fin de asociarlos a su predicación evangélica, suscite también en nuestros días servidores de su Evangelio.
· Para que el Señor ilumine la mente de los jóvenes cristianos y les infunda fuerza, a fin de que sean muchos los que se dediquen al ministerio y consagren su propia vida a hacerlo presente en medio de los fieles.
· Para que el Señor, que escogió un estilo de vida virginal y pobre, suscite en los jóvenes de nuestras comunidades el deseo de consagrarse exclusivamente a su amor y al servicio de su Iglesia.
· Para que quienes han escuchado la llamada del Señor a la consagración religiosa o al ministerio sacerdotal no se desanimen ante las tentaciones que puedan surgir a causa de la propia debilidad o de las circunstancias que los rodean.
Señor Jesús, que nos mandaste rogar al Padre que mande obreros a su mies, escucha nuestra oración y haz que los religiosos y religiosas de tu Iglesia crezcan en número y perseveren fieles a su vocación. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.