jueves 17 de junio de 2010

Blanco

VOTIVA DE JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE

Clausura del año sacerdotal en la parroquia

con lecturas propias

Misal: pág. 976 con su prefacio

Lecturas: Lecc V, pág. 75

Hb 10, 12-23 Tenemos un gran sacerdote al frente de la casa de Dios

Sal 39. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

Lc 22, 14-20 Esto es mi cuerpo. Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre.

Monición:

Celebramos hoy la misa votiva de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote y con este gesto cerramos en nuestra parroquia (comunidad) el Año Sacerdotal que también fue clausurado en Roma el pasado viernes. Durante este año hemos orado por nuestros sacerdotes de forma especial y hemos podido ser más conscientes de la importancia que su ministerio tiene para nuestra santificación. Demos gracias a Dios por todo ello y no cesemos de encomendarles en nuestra oración.

Oración de los fieles: S.N.L. Oración de los fieles, pág. 497. Nº 440 (adaptándolas)

Oremos a Dios todopoderoso y eterno, que con su Espíritu santifica y gobierna el cuerpo de la Iglesia.

· Por nuestro obispo Joaquín María y por todos los sacerdotes: para que el Señor conserve en ellos la gracia del Espíritu Santo, sirvan con toda fidelidad a la Iglesia y cuiden del pueblo que tienen encomendado. Roguemos al Señor.

· Por los sacerdotes de nuestra diócesis: para que, llenos de la gracia del Espíritu Santo, sean dignos cooperadores del orden episcopal. Roguemos al Señor.

· Para que brillen por el resplandor de la santidad y cumplan dignamente el ministerio que han recibido. Roguemos al Señor.

· Para que tengan siempre la adhesión y el apoyo de los fieles que se les han encomendado, y sepan guiar a estos por el camino del Evangelio. Roguemos al Señor.

· Para que el Señor de la misericordia acoja en su Reino a todos los sacerdotes que ya han partido hacia las moradas eternas. Roguemos al Señor.

Confiados, Dios todopoderoso, en la abundancia de tus dones, humildemente te pedimos que atiendas las oraciones de tus fieles y mires piadosamente a nuestros sacerdotes, a quienes llamaste al servicio de la Iglesia. Concédeles la abundancia de la gracia sacerdotal. Por Cristo Nuestro Señor.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: