jueves 7 de octubre de 2010

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LA VIRGEN DEL ROSARIO, M.O.

Misa: de la memoria. Prefacio de la Virgen María

Monición: Hoy es el día de la Virgen del Rosario. Recordamos que la Virgen entregó la devoción del rezo del rosario a Santo Domingo de Guzmán. Siempre que recemos el rosario, personalmente o en comunidad, tengamos presentes a nuestros sacerdotes, pidamos por su santidad, y encomendemos a la madre de Dios el cuidado de las vocaciones sacerdotales. Cada jueves, cuando contemplamos el quinto misterio luminoso del rosario, la institución de la Eucaristía en la última cena, podemos contemplar también a Jesucristo instituyendo el sacramento del sacerdocio ministerial a sus doce apóstoles.

Oración de los fieles:

Acudamos al Señor y pidámosle que, por intercesión de santa María, la Virgen del Rosario, atienda las suplicas que le dirigimos en nuestras necesidades.

· Para que nuestro obispo Joaquín María, y sus presbíteros y diáconos, sean para nosotros fermento de vida cristiana y con su ejemplo y su oración asidua acrecienten la caridad evangélica de nuestro pueblo. Roguemos al Señor.

· Para que por la poderosa intercesión de santa María Virgen, Dios guarde de todo mal a las religiosas y religiosos que sirven al Reino de Dios en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.

· Para que todos los que colaboramos en las tareas pastorales y evangelizadoras de la Iglesia busquemos a través del rosario la contemplación de los misterios del Señor, y plasmemos en nuestra vida el evangelio que contemplamos. Roguemos al Señor.

· Para que quienes se sienten tentados por la soberbia, la ambición o la sensualidad, pongan sus ojos en María y, ayudados por su intercesión, venzan sus tentaciones. Roguemos al Señor.

· Para que todos nosotros, por intercesión de la Virgen fidelísima, perseveremos en el bien hasta la muerte. Roguemos al Señor.

Oh, Dios, que quisiste que la Madre de tu Hijo entregase los misterios del santo rosario a Santo Domingo de Guzmán, concede a nuestros pastores fidelidad a su misión evangelizadora y a todos nosotros concédenos que confiando en la ayuda poderosa de Nuestra Señora, avancemos con fortaleza por los caminos de la salvación. Por Cristo nuestro Señor.

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