jueves 12 de enero de 2012

POR LOS SACERDOTES

Con lecturas propias

Blanco

Misa: Por diversas necesidades, nº 6. Formulario: “Por los sacerdotes”. misal, pág. 912.

Lecturas: Lecc. VI. Págs. 35, 41, 44

Jer. 1, 4-9 A donde yo te envíe, irás.

Sal. 26 Tu rostro buscaré, Señor.

Mt. 20, 20-28 Mi cáliz lo beberéis

Monición: Al comenzar el tiempo ordinario aprovechamos el Jueves Sacerdotal para celebrar la Misa Por Los Sacerdotes. La Eucaristía es la principal razón de ser del sacramento del sacerdocio, nacido en el momento de la institución de la Eucaristía y junto con ella. El sacerdote ofrece el sacrificio eucarístico en nombre de todo el pueblo; actúa y habla representando a Cristo Cabeza. Por eso, en cada misa, tras escuchar y meditar la Palabra de Dios, el sacerdote recita la Plegaria Eucarística, mientras que nosotros nos asociamos a él con fe y en silencio. Nuestra respuesta a la plegaria recitada por el sacerdote es el “amén” final con el que concluimos la plegaria. Encomendemos a todos nuestros sacerdotes.

Oración de los fieles:

Oremos, hermanos, al Señor, que con su Espíritu santifica a la Iglesia, y por medio de sus ministros, la ilumina y gobierna:

· Por todos los sacerdotes de la Iglesia, para que, llenos de la fuerza del Espíritu Santo que recibieron y saciados de la palabra divina, enseñen adecuadamente al pueblo que tienen encomendado. Roguemos al Señor.

· Para que ejerciendo fielmente su ministerio, congreguen al pueblo en la unidad y se salven ellos y la grey que apacientan. Roguemos al Señor.

· Para que se entreguen al bien de la Iglesia y de los fieles, no como déspotas sobre la heredad de Dios, sino como modelos del rebaño. Roguemos al Señor.

· Para que cuando aparezca el supremo pastor, puedan rendir buena cuenta de la administración que les fue confiada y alcancen el premio de su trabajo. Roguemos al Señor.

· Para que el Señor libere al mundo de toda miseria, sea padre de los desvalidos, apoyo para los que sufren, alimento para los pobres, salud para los enfermos y perdón de nuestros pecados. Roguemos al Señor.

Acoge, Señor, la oración de tu pueblo y, ya que has querido darnos a los sacerdotes como pastores para servir a la Iglesia, concédeles la gracia de ser siempre fieles al ministerio que les has confiado. Por Jesucristo nuestro Señor.

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